22/8/13

Fabrican la primera hamburguesa de laboratorio en solo tres pasos: ¿será la comida “in vitro” el futuro?

Reuters

Un equipo de la Universidad de Maastricht logra fabricar y dar a conocer la primera hamburguesa artificial. ¿Está en la carne in vitro la solución a los problemas de abastecimiento alimentario?


El inmenso potencial de las células madre ha sido demostrado en los últimos años, con impactantes avances en investigación biomédica. Cada vez parece más cerca la fabricación de órganos o la curación de algunas enfermedades, tales como algunos tipos de ceguera, gracias a estas potentes herramientas celulares.


Lo que no nos imaginábamos es que fueran utilizadas en el terreno de la alimentación. Sin embargo, la fabricación de la primera hamburguesa de laboratorio ya es un hecho, y ha sido probada por los primeros voluntarios, que definen esta carne como algo similar a la que comemos habitualmente, aunque con menos grasa, lo que hace que difiera un poco el sabor.



Tras la creación de esta primera hamburguesa de laboratorio por tan solo 330.000 dólares (aproximadamente, unos 250.000 euros), surgen múltiples preguntas. ¿Será factible contar con comida in vitro en el futuro? ¿Cuáles serían los pasos para optimizar esta forma de producción alimentaria a escala industrial? Y quizás la cuestión más social e importante, ¿servirían los alimentos in vitro para combatir el hambre en el mundo?


Tres sencillos pasos para fabricar una hamburguesa in vitro


La ciencia y la cocina parecen caminar cada vez más cerca. Y es que el trabajo del equipo de Mark Post, de la Universidad de Maastricht, ha demostrado que fabricar comida en el laboratorio es algo más o menos sencillo. Aunque por ahora, excesivamente caro.


Fabricar comida in vitro es un proceso relativamente sencillo, pero excesivamente caro todavía La creación de la primera hamburguesa de laboratorio ha sido posible gracias al trabajo con células madre. En particular, a la utilización de células satélite, un tipo de células madre adultas implicadas en el crecimiento y la reparación muscular, tal y como explicaban en este artículo en Nature.


Esas células satélite pueden ser obtenidas a partir de una biopsia del tejido muscular de cerdos, vacas, pavos, pollos y corderos. Esta técnica es sencilla, y no supone ningún riesgo para el animal. A partir de ahí, las células se extraen del tejido utilizando unas enzimas específicas, y se cultivan con medios especializados.


Estos medios de cultivo son uno de los grandes inconvenientes de la fabricación de esta primera hamburguesa de laboratorio. Habitualmente, crecer células o tejidos animales en el laboratorio no es barato, ya que resulta mucho más económico cultivar bacterias o levaduras, por los ingredientes añadidos en el propio cultivo.


Sin embargo, a pesar de que la iniciativa de Post por fabricar la primera hamburguesa de laboratorio es realmente pionera, no es la única en el terreno de la ciencia culinaria. Otro grupo de investigación, situado en el Touro College de Nueva York, ha intentado crear carne in vitro mediante el cultivo directo de la muestra obtenida tras la biopsia. Este procedimiento sería un poco más barato, dado que no habría que separar las células madre adultas del resto, pero sigue siendo una técnica bastante cara para ser llevada al mercado.


Además, las células satélite no son el prototipo ideal para fabricar la primera hamburguesa de laboratorio. La razón se encuentra en su propia biología: pueden dividirse solo un puñado de veces, probablemente debido al estado de sus telómeros . Esto encarece aún más el proceso, ya que si la creación de la carne in vitro fuera simplemente a través de células madre embrionarias, la fabricación se abarataría más.


A pesar de ello, obtener células madre embrionarias no es tampoco algo sencillo. Los múltiples obstáculos que se encuentra la investigación en medicina regenerativa para trabajar con este tipo de células hace hoy en día inviable la posibilidad de que sean usadas en alimentación.


Combatir el hambre: ¿Una utopía de la alimentación in vitro?


Dentro de las razones que esgrimen los defensores de la comida fabricada en los laboratorios, se encuentra posiblemente la que mayor impacto tiene: luchar contra el hambre en el mundo. Según un informe de la FAO publicado en 2006, se cree que en los próximos años, debido al aumento de la población mundial y del consumo de carne en los países en desarrollo, se requiera el doble de carne de la que actualmente somos capaces de producir en las granjas.


Esta exigencia alimentaria es a día de hoy imposible de subsanar con los métodos de producción ganadera con los que contamos. Además, el 40% del metano emitido a la atmósfera es ocasionado por el ganado, de forma que no solo no llegaríamos a fabricar suficiente carne, sino que además estamos ante un problema medioambiental importante. Esto es debido a que el metano es uno de los gases responsables del efecto invernadero.


Fabricar la carne in vitro es algo que ya imaginó el propio Winston Churchill, que en 1932 escribió que necesitaríamos crear este tipo de alimentos, como la primera hamburguesa de laboratorio:



Fifty years hence, we shall escape the absurdity of growing a whole chicken in order to eat the breast or wing, by growing these parts separately under a suitable medium.



Sin embargo, debido al costoso procedimiento, estamos aún lejos de contar con estos alimentos en nuestros comercios. De hecho, Mark Post, el responsable del trabajo, estimaba que necesitaríamos aún de entre diez y veinte años para llevar al mercado la primera hamburguesa de laboratorio. Hoy en día, los retos alimentarios que tenemos por delante son enormes, pero es todavía impensable que esta carne in vitro pueda ser la solución al hambre en el mundo.


Quizás, dado su coste, sí logre ser comercializada como alimento de clase alta. Las primeras estimaciones admiten que esta carne in vitro rondará en unos años las 3.500 libras por tonelada producida, triplicando el precio de la carne producida en las granjas actualmente. Aunque la fabricación de esta primera hamburguesa es, sin duda, un gran desafío científico, lo cierto es que estamos muy lejos de que sea llevada al mercado a un precio razonable.











via ALT1040 http://hipertextual.feedsportal.com/c/33160/f/538984/s/2faaf4f7/sc/14/l/0Lalt10A40A0N0C20A130C0A80Cfabricar0Eprimera0Ehamburguesa0Ede0Elaboratorio/story01.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario